Diario Hoy de La Plata – 23 de Abril

Los chicos de Colonia Urquiza vivieron ayer un gran festejo que incluyó de todo, más que nada color. Fue para celebrar el sexto aniversario del centro comunitario Tía Kiki, institución que es parte de la Fundación Emmanuel y que brinda asistencia diaria a niños y familias en situación de vulnerabilidad. Allí, 25 artistas se acercaron a 186 y 474 para plasmar su talento en las paredes de ese refugio para los chicos de la zona.

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Si bien se celebra cada año, en esta oportunidad se ideó una jornada diferente, y así fue. Carolina Escobar, trabajadora social que forma parte del proyecto, explica cómo nació este cumpleaños atípico: “Dijimos: Esta vez vamos a hacer algo distinto para ponerle más vida y color al centro. Por eso, desde el mes pasado venimos trabajando con los padres para mejorar las instalaciones y, por otra parte, nos contactamos con el artista plástico Luxor, que con muy buena onda convocó a 25 artistas más que hoy (por ayer) estuvieron pintando las paredes y dejando unos murales espectaculares. Es un edificio bastante amplio, así que los colores y dibujos que han quedado son maravillosos”.

Temprano, a las once, los muros comenzaron a cobrar vida, y desde las 15 empezó a llegar el grueso de la gente, la comunidad. “Fue una fiesta abierta a todos, hicimos una convocatoria bastante grande. A estos proyectos hay que darles visibilidad”, dice la mujer.

Hubo de todo: el malabarista Hilario Vidal arrancó sonrisas por montones, la torta y el cantito de feliz cumpleaños, la piñata, música, elásticos, pelotas, sogas. Pero además, los papás de los chicos que asisten a Tía Kiki, que ya habían realizando varios trabajos en el centro, se dedicaron a poner plantas y flores, que fueron donadas. “Quedó una cosa muy linda, fue una jornada espectacular y el día nos acompañó” , lanza una Carolina orgullosa.

Mucho para festejar

Si hay un festejo, es porque hay un motivo para celebrar. La Fundación Emmanuel trabaja desde hace más de 25 años en La Plata. Desde sus inicios desplegó el Programa de Acogimiento Familiar, cuyo objetivo es brindar un espacio en familias a niños que por diversas circunstancias no pueden estar con la suya. De este modo, un chiquito que no puede estar en su hogar recibe el cuidado de otra familia que solidariamente lo cuida por un tiempo. Se trata de una acción complementaria y no sustitutiva, “hasta tanto la familia del chico resuelva su situacion, y con el compromiso, obviamente, de mantener el vínculo y que después vuelva a su casa. Ese es el objetivo”, explica Carolina. “Generalmente se trabaja a pedido de alguna institución. Por ejemplo, hace muy poco se dio un acogimiento a partir del Hospital de Niños, que ya tiene un lazo con Fundación Emmanuel. El niño no puede volver a su casa y se contactan solicitando una familia de acogimiento, “que se presentan voluntariamente para brindar un espacio a aquellos chiquitos que lo necesiten. Siempre lo mejor es seguir en un núcleo familiar”, agrega.

Con el tiempo surgieron otros dos programas: el de Acompañamiento a la Familia en Dificultad y el de Fortalecimiento Familiar. A través de diferentes actividades y con la evaluación de un equipo técnico de profesionales -psicólogos, trabajadores sociales y abogados-, se establecen acciones en función de fortalecer a la familia, para que no haya desintegracion. Es decir, son de carácter preventivo.

El centro Tía Kiki es parte del Programa de Fortalecimiento Familiar. Surgió “por la dinámica de trabajo que tiene la familia en Colonia Urquiza -entre Abasto, Melchor Romero y ruta 36- y porque no había una institución en la zona que diera respuesta a lo que pasa con los nenes más chiquititos. Las familias los llevan a trabajar a las quintas, o se quedan solos. El centro nació como un espacio de cuidado para estos nenes que no tienen donde quedarse mientras sus papás están trabajando”, dice la trabajadora social.

Además, cuenta con un espacio donde se desarrollan diferentes talleres de inclusión para niños, niñas y adolescentes, principalmente, pero también para los padres. Plástica, música, apoyo escolar… “De acuerdo a la cantidad de voluntarios que tengamos, es la variedad de talleres que podamos tener”, dice Carolina, quien aclara que el lugar está abierto a todos aquellos que se acerquen voluntariamente como talleristas. Quienes quieran dar una mano, que será bienvenida, pueden visitar la página web www.emmanuel.org.ar.