“Solos no podíamos. Golpeamos muchas puertas y no nos escuchaban. Gracias por darnos una luz de esperanza y que nuestros hijos puedan seguir con nosotros”.

Una familia que desde sus posibilidades logró transitar sus dificultades

 

El Acompañamiento a la Familia en Dificultad es un programa que busca dar una mano a aquellas familias que se encuentran afrontando situaciones que las tornan vulnerables e impiden a los adultos ejercer plenamente su rol. Lejos de minimizar su presencia como familia o simplemente considerarla como “no apta”, entendemos que en verdad se trata de una familia en crisis que puede superar sus dificultades con un poco de ayuda y comprensión.

Es por eso que nos enfocamos en las posibilidades de cada familia, y no en sus carencias, permitiendo que redescubra sus potencialidades y recursos, con el fin de afianzar y fortalecer al grupo familiar. Esto implica necesariamente respetar al otro, su historia, cultura e identidad, y confiar en lo que puede llegar a lograr. Cuando una familia pide ayuda, acompañarla en tiempo y forma permite que valoricen sus posibilidades y encuentren caminos para transitar la situación que motivó la dificultad.

Familias en el Centro

Familias en el Centro

Todos podemos crecer y mejorar, a veces sólo necesitamos una oportunidad.

¿Qué consideramos “situaciones de dificultad”?

Las situaciones que pueden hacer peligrar la estabilidad de una familia son diversas, y también afectan a cada uno de manera diferente. Pero creemos que todas se pueden superar con el acompañamiento y apoyo adecuados. Algunas de estas situaciones pueden ser: falta de trabajo o vivienda, o incluso problemas de adicciones o de salud.

Perspectiva de Trabajo

Nuestra metodología busca promover la autogestión del grupo familiar a través de un trabajo profundo, individual y colectivo.

Frecuentemente, las intervenciones externas hacen a las familias más dependientes, demandantes y vulnerables, haciendo que la crisis se instale. Esto se deriva en conductas repetitivas, que pasan de generación en generación, sin producir cambios sustentables.

Consideramos que nuestro modo de abordaje posibilita dejar atrás la lógica del “control” para avanzar hacia una lógica de respeto, aceptación y promoción del otro desde su particularidad.